La historia del jazz en la Argentina todavía ofrece documentos capaces de ampliar lo que conocemos sobre la circulación de las músicas afroestadounidenses durante las primeras décadas del siglo XX. Entre ellos ocupa un lugar destacado una grabación realizada en Buenos Aires el 22 de agosto de 1934 por el conjunto vocal Black Birds: “On Revival Day”. Su importancia reside en que permite estudiar la presencia local de un repertorio vinculado con las tradiciones religiosas afroestadounidenses y observar cómo esas expresiones eran adaptadas por músicos que trabajaban en el ámbito del jazz.

De acuerdo con la investigación que permitió recuperar y estudiar el registro, se trataría de la grabación argentina más antigua conocida hasta el momento de una interpretación de este repertorio. La afirmación debe entenderse en esos términos: constituye un antecedente documental de gran valor, aunque la aparición de nuevas fuentes podría modificar el estado actual del conocimiento.

La copia llegó a través de Carlos Marcelo Lesar, coleccionista de Rosario. El material había sido rescatado previamente por Néstor Virgilio Zere, quien dedicó tiempo y recursos a digitalizar discos de su colección y preparar compilaciones que no llegaron a publicarse comercialmente de manera formal. Este trabajo de preservación resulta fundamental para reconstruir una historia musical cuyos testimonios, en muchos casos, permanecen fuera de los catálogos discográficos convencionales.

Los espirituales afroestadounidenses surgieron de las experiencias históricas, religiosas y comunitarias de la población afrodescendiente, especialmente en el contexto de la esclavitud y sus consecuencias. Sus formas de canto, sus respuestas colectivas y sus procedimientos expresivos dejaron una huella importante en el desarrollo de distintas músicas populares estadounidenses. Su relación con el jazz, sin embargo, no debe entenderse como una identidad entre géneros: el espiritual pertenece a una tradición religiosa específica, mientras que el jazz desarrolló sus propios lenguajes instrumentales, rítmicos e interpretativos, aunque ambos compartan parte de sus raíces culturales.

El título “On Revival Day” aparece en diferentes registros históricos, pero es necesario distinguir las versiones y sus créditos antes de establecer una genealogía musical definitiva. La Library of Congress conserva una grabación de Arthur Collins y Byron Harlan de 1912 titulada “At the Levee on Revival Day”, acreditada a Chris Smith como compositor y a Chas. R. McCarron y Ferd E. Mierisch como letristas. Esta interpretación se inscribe en la tradición comercial del minstrelsy, cuyos espectáculos recurrieron con frecuencia a caricaturas racistas de la población negra.

Por otra parte, la discografía de Red Nichols and His Five Pennies documenta una grabación de “On Revival Day” realizada el 26 de septiembre de 1930, con Andy Razaf acreditado como compositor y letrista. En la sesión participaron, entre otros, Benny Goodman, Gene Krupa y Glenn Miller. La interpretación fue editada en dos partes y combinaba voces e intervenciones instrumentales dentro del lenguaje de una pequeña orquesta de jazz.

Estos antecedentes permiten reconocer que el título circulaba en la industria musical estadounidense antes de la grabación argentina. No obstante, la semejanza de los títulos no basta por sí sola para demostrar que todos esos registros corresponden a una misma composición o a versiones sucesivas de una única obra. Para precisar esa relación es necesario comparar las melodías, las letras, las estructuras y los créditos originales.

La escucha de la grabación argentina permite examinar cómo el conjunto abordó el material. Su versión presenta diferencias respecto de la interpretación de Red Nichols, tanto en la instrumentación como en la disposición de las secciones y algunos pasajes vocales. Un fragmento intermedio parece cumplir una función de enlace entre partes que en la grabación estadounidense reciben un desarrollo más amplio.

Estas coincidencias y diferencias hacen posible plantear la hipótesis de que los Black Birds conocieran aquella versión de 1930 o alguna adaptación relacionada con ella. Sin embargo, mientras no aparezca una fuente que documente directamente esa transmisión, conviene mantener la conclusión en el terreno de la hipótesis. La comparación auditiva constituye un indicio relevante, pero no demuestra por sí misma qué disco escucharon los músicos argentinos.

El acompañamiento de los Black Birds se apoya en piano y guitarra. En la información reunida sobre la sesión se identifica al guitarrista como Alberto Betiño Barros. Este dato merece una comprobación adicional: las fuentes consultadas sobre el músico brasileño conocido como Betinho lo identifican como Alberto Borges de Barros, quien desarrolló parte de su actividad profesional en Buenos Aires y posteriormente tuvo una trayectoria importante en el rock and roll brasileño. Antes de establecer que se trata de la misma persona, es necesario cotejar los créditos de la grabación y la documentación biográfica.

Si se confirma esa identificación, el caso ofrecerá un ejemplo particularmente interesante de la movilidad de los músicos entre distintas escenas y repertorios. La formación jazzística, el trabajo en orquestas y la experiencia en la música bailable proporcionaron a numerosos intérpretes recursos que luego pudieron trasladar a otros lenguajes populares. Esa continuidad ayuda a comprender por qué las historias del jazz y del rock and roll no siempre pueden estudiarse como procesos independientes.

La composición de los Black Birds también requiere una reconstrucción cuidadosa. La información disponible los vincula con la familia Mijanovich y señala a Raúl Mijanovich, tenor y pianista, como posible responsable del conjunto. La formación vocal habría incluido tres voces masculinas y una femenina, probablemente Sonia Mijanovich. Por el momento, estas identificaciones deben presentarse como provisionales: sin documentación complementaria no es posible establecer con certeza las relaciones familiares ni confirmar la totalidad de los integrantes de la sesión.

Una referencia publicada en la revista argentina Swing en 1937 constituye otro indicio importante para seguir la actividad del grupo. Según la investigación que recupera esa mención, los Black Birds continuaban interpretando espirituales en vivo y tenían en su repertorio “Swing Low, Sweet Chariot”, uno de los cantos más reconocidos de esta tradición. El dato permite situar la grabación de 1934 dentro de una actividad musical más amplia, aunque todavía sea necesario reconstruir las fechas, los escenarios y las sucesivas formaciones del conjunto.

La presencia de estos cantantes muestra que el repertorio espiritual no circulaba únicamente como material de escucha procedente de Estados Unidos. También formaba parte de la práctica de músicos locales y podía presentarse ante el público argentino mediante actuaciones y grabaciones. Este aspecto merece atención porque amplía la historia del jazz más allá de sus figuras instrumentales, sus orquestas y sus espacios de baile.

El caso de los Black Birds permite reconsiderar una idea extendida: que las músicas espirituales afroestadounidenses tuvieron una presencia exclusivamente tardía o marginal en la Argentina. El registro de 1934 documenta una interpretación local de ese repertorio en una fecha temprana y ofrece una base concreta para investigar sus vías de difusión.

También invita a estudiar con mayor cuidado las relaciones entre los géneros. Una canción podía circular en espacios religiosos, espectáculos teatrales, grabaciones comerciales y conjuntos de jazz, pero cada contexto modificaba su función y su tratamiento musical. Que un repertorio pasara de un ámbito a otro no significaba que sus antecedentes religiosos o culturales desaparecieran. Por eso, reconocer la circulación entre tradiciones no debe llevar a confundirlas.

Un recorrido semejante puede observarse en la historia de “Keep A-Knockin’”, conocida por la interpretación de Little Richard y por su relación con el repertorio posterior del rock. Los antecedentes documentados de esta familia de melodías se remontan a comienzos del siglo XX. Entre ellos figura “A Bunch of Blues”, asociada a Paul Wyer y Alf Kelly en 1915, y vinculada a la actividad de Wyer junto a la banda de W. C. Handy. La relación entre estos antecedentes y las versiones posteriores permite estudiar cómo determinados materiales musicales se transformaron a medida que pasaron de un intérprete y un contexto a otros.

La trayectoria de Paul Wyer interesa especialmente para la historia del jazz argentino. Violinista y clarinetista estadounidense, Wyer participó en los primeros circuitos del jazz y posteriormente desarrolló actividad musical en la Argentina. Su recorrido constituye otro ejemplo de los vínculos entre músicos, repertorios y escenarios a ambos lados del Atlántico. Sin embargo, para establecer conexiones concretas entre su actividad y la interpretación de los Black Birds se necesitan pruebas específicas: la coincidencia dentro de una misma historia cultural no demuestra una relación directa.

La grabación de “On Revival Day” por los Black Birds merece ser considerada un documento significativo para el estudio de las músicas afroestadounidenses en la Argentina. Su valor no depende de que pueda establecerse de inmediato una línea de influencia única, sino de que permite escuchar una práctica musical local, situarla en relación con registros estadounidenses anteriores y formular nuevas preguntas sobre sus intérpretes y sus circuitos de difusión.

El rescate de esta pieza recuerda, finalmente, que la historia musical no se construye solamente a partir de las grabaciones más conocidas o de los artistas que alcanzaron reconocimiento internacional. También depende de coleccionistas, investigadores y archivos personales que conservan testimonios capaces de modificar lo que sabemos. En ese sentido, los Black Birds ocupan un lugar relevante en la investigación de la temprana presencia del espiritual afroestadounidense en la Argentina y abren una vía concreta para profundizar el estudio de las relaciones entre espiritual, jazz y música popular.

Referencias bibliográficas y discográficas

Hickey, A. (2019, 28 de octubre). Episode 54: “Keep A Knockin’” by Little Richard. A History of Rock Music in 500 Songs. https://500songs.com/podcast/episode-54-keep-a-knockin/

Library of Congress. (s. f.). At the levee on revival day [Grabación sonora de Arthur Collins y Byron Harlan, registrada el 5 de noviembre de 1912]. National Jukebox. https://www.loc.gov/resource/jukebox-132281.1

MusicBrainz. (s. f.). The Chronological Classics: Red Nichols 1930–1931. https://musicbrainz.org/release/62c3068e-4bb0-4857-acdf-b439d45d7efc

Soria Laso, J., & Tapia, V. (2023, 14 de junio). Buenos Aires Blus: un estudio crítico de la presencia del blues en la Argentina de los años 20. Universo Epígrafe. https://universoepigrafe.wordpress.com/2023/06/14/buenos-aires-blus-un-estudio-critico-de-la-presencia-del-blues-en-la-argentina-de-los-anos-20/

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