Cada 4 de agosto, el mundo del jazz celebra el nacimiento de Louis Armstrong. Sin embargo, durante la mayor parte de su vida, el propio Armstrong sostuvo que había nacido el 4 de julio de 1900, el mismo día en que Estados Unidos celebra su independencia. Así lo dijo en entrevistas, así figura en numerosas publicaciones y así lo creyó hasta el final de sus días.
¿Cómo es posible que uno de los personajes más famosos del siglo XX no conociera con certeza su fecha de nacimiento?
La respuesta hay que buscarla en la Nueva Orleans de fines del siglo XIX: una ciudad marcada por la pobreza, la segregación racial y la precariedad de los registros civiles. Para muchas familias afroamericanas, el nacimiento de un hijo no siempre quedaba documentado con precisión. En ese contexto, no resulta extraño que el propio Armstrong creciera sin una certeza absoluta sobre el día y el año en que había llegado al mundo.
La historia dio un giro en la década de 1980. El investigador Tad Jones encontró el certificado de bautismo de Armstrong en la iglesia Sacred Heart of Jesus. El documento era claro: Louis Armstrong había nacido el 4 de agosto de 1901. A partir de ese hallazgo, la mayoría de los historiadores aceptó esa fecha como la correcta.
¿Por qué Armstrong afirmaba otra distinta? Nadie puede responderlo con total seguridad. Tal vez alguien le transmitió un dato equivocado durante su infancia. Quizás necesitó aparentar más edad para conseguir trabajo siendo adolescente. O simplemente adoptó una fecha que terminó formando parte de su propia identidad. Lo cierto es que nunca intentó construir un mito alrededor de ese tema; simplemente vivió convencido de que ese era su cumpleaños.
Lejos de generar una disputa, hoy ambas fechas conviven como parte de su historia. El Louis Armstrong House Museum recuerda el 4 de julio, porque fue el cumpleaños que Armstrong celebró toda su vida, y también el 4 de agosto, porque la investigación histórica demostró que esa fue, muy probablemente, la fecha real de su nacimiento.
Este episodio nos recuerda que la historia del jazz no está escrita en piedra. Nuevos documentos, nuevas investigaciones y nuevas miradas siguen enriqueciendo nuestro conocimiento sobre sus protagonistas.
En definitiva, poco importa si Louis Armstrong nació un 4 de julio o un 4 de agosto. El día en que realmente nació para la historia fue aquel en que tomó una trompeta y comenzó a cambiar para siempre el sonido del jazz

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