
A comienzos del siglo XX, el tango no solo conquist├│ los salones de baile de Nueva York, sino que tambi├®n dej├│ su huella en la m├║sica afroamericana y, m├ís tarde, en el jazz. El fen├│meno comenz├│ en Broadway, el 3 de febrero de 1913, con la comedia musical Sunshine Girl, protagonizada por la cantante Julia Sanderson y los c├®lebres bailarines Vernon e Irene Castle. Su ├®xito fue inmediato: los Castles cobraban mil d├│lares por aparici├│n y dirig├¡an una escuela de baile con una orquesta liderada por los compositores afroamericanos W. H. Tyers y James Reese Europe, director musical del d├║o.
Europe y su Clef Club Band fueron cruciales para dar forma al sonido afroamericano del tango en Estados Unidos: los banjos al frente de la orquesta aportaban un timbre distintivo que influy├│ en las primeras versiones americanas del tango. Al mismo tiempo, compositores de ragtime comenzaron a incorporar elementos de tango en sus obras: Henry C. Lodge con Tango Land, Joe Jordan con The Tango, y Thomas Turpin con Pan-Am Rag (1914), escrito para la Exposici├│n Panamericana. Incluso Artie Mathews, considerado uno de los grandes pianistas negros de St. Louis, explor├│ ritmos de tango en su serie Pastimes, anticipando t├®cnicas que se usar├¡an en el proto-latin-jazz de las d├®cadas siguientes.
Las grabaciones tempranas de Edison, como La Bella Argentina y Muy Lindo Tango, muestran c├│mo los rags y tangos se entend├¡an como dos caras de la misma moneda: ritmos de tango combinados con melod├¡as y frases de ragtime. Pocos tangos para piano se grabaron en esa ├®poca, pero destacan obras como Hacienda (1914) de Paul Riess, que alterna el comp├ís de tango con frases r├¡tmicas y mel├│dicas de ragtime, mostrando la fusi├│n entre ambas tradiciones.
Estos experimentos musicales evidencian c├│mo el tango contribuy├│ a la ÔÇ£Latin TingeÔÇØ que Jelly Roll Morton y otros m├║sicos identificar├¡an como uno de los elementos que dieron a la m├║sica afroamericana su sabor distintivo. M├ís que una moda pasajera, el tango fue un catalizador que enriqueci├│ la paleta r├¡tmica y arm├│nica del jazz, abriendo caminos hacia nuevas fusiones que seguir├¡an evolucionando durante todo el siglo XX.