Este texto surgió a partir de una conversación con Stella Maris Ponce, poeta, cantante y docente argentina, cuya trayectoria transita entre la literatura y la música, con un particular interés por los spirituals, el gospel, el blues y el jazz. En ese intercambio apareció Amazing Grace como una canción atravesada por la memoria, la contradicción y la transformación. A partir de esta conversación nació la necesidad de volver sobre su historia y preguntarnos qué sucede cuando una canción cambia de significado al pasar de una generación a otra y de una comunidad a otra.

Amazing Grace: historia, paradoja y las voces críticas contemporáneas

Pocas canciones de la tradición religiosa occidental han recorrido un itinerario histórico tan contradictorio como Amazing Grace. Escrita por John Newton, un marino inglés que participó activamente en el comercio atlántico de personas esclavizadas, la canción ha sobrevivido durante más de dos siglos y medio, transformándose en un símbolo de memoria, consuelo y esperanza para comunidades de todo el mundo. Sin embargo, detrás de su melodía reconocible yace una paradoja incómoda que ha generado un creciente debate académico y cultural: ¿cómo debe leerse hoy una canción escrita por un hombre que contribuyó a uno de los sistemas de violencia más devastadores de la modernidad? Este texto reconstruye brevemente la historia del himno y examina las críticas contemporáneas que cuestionan tanto la narrativa de redención de su autor como las implicaciones teológicas y culturales de su permanencia en el repertorio religioso y popular.

John Newton y el comercio de personas esclavizadas

John Newton nació en Londres en 1725 y, entre las décadas de 1740 y 1750, participó en varios viajes relacionados con la trata atlántica de esclavos, llegando a comandar barcos dedicados al transporte de personas esclavizadas (Cowper & Newton Museum, s. f.-a). La trata atlántica fue uno de los grandes sistemas económicos de la modernidad; el Trans-Atlantic Slave Trade Database calcula que aproximadamente 12,5 millones de africanos fueron embarcados hacia América y unos 10,7 millones desembarcaron con vida (National Endowment for the Humanities, s. f.). Newton formó parte de ese mundo, y la contradicción resulta incómoda porque la imagen posterior del clérigo y escritor de himnos terminó ocupando casi todo el espacio de su biografía, eclipsando su participación activa en la deshumanización de seres humanos.

El 10 de marzo de 1748, durante el viaje de regreso a Inglaterra a bordo del Greyhound, una tormenta estuvo a punto de destruir el barco. Newton interpretó posteriormente aquel episodio como el comienzo de su conversión religiosa (Cowper & Newton Museum, s. f.-a). No obstante, la conversión no fue un interruptor inmediato: después de aquella experiencia continuó participando en viajes relacionados con el comercio esclavista, y su última etapa como marino terminó en 1754, después de una enfermedad que lo obligó a abandonar la navegación. Durante años convivieron en Newton la fe cristiana y su participación en un sistema que convertía personas en mercancías (Cowper & Newton Museum, s. f.-a; Newton, 1788).

De texto a himno: una historia transatlántica

Newton fue ordenado sacerdote de la Iglesia de Inglaterra en 1764 y, en Olney, Buckinghamshire, comenzó una relación fundamental con el poeta William Cowper. Ambos trabajaron en Olney Hymns, publicado en 1779, donde apareció por primera vez el texto que hoy conocemos como Amazing Grace, identificado como el himno número 41 y titulado originalmente Faith’s Review and Expectation (Cowper & Newton Museum, s. f.-b; University of Toronto, s. f.). Newton lo escribió para utilizarlo en el servicio de Año Nuevo del 1 de enero de 1773 y lo vinculó con una reflexión sobre la conversión y la gracia divina (University of Toronto, s. f.; Hymnology, s. f.).

Sin embargo, Newton no escribió la melodía que hoy identificamos con el himno. Los himnos ingleses del período podían publicarse solamente con sus textos, y las congregaciones utilizaban diferentes melodías compatibles con la métrica de los versos. La canción que hoy conocemos comenzó a tomar forma en Estados Unidos durante el siglo XIX, cuando las escuelas de canto y los himnarios de shape notes facilitaron la circulación de repertorios religiosos entre comunidades rurales (Library of Congress, s. f.-a, s. f.-d). La melodía New Britain ya circulaba impresa antes de 1835 asociada a otros textos, pero fue William Walker quien la adaptó y publicó en The Southern Harmony en 1835, donde apareció asociada al texto de Newton, consolidando la unión que hoy parece natural (Library of Congress, s. f.-a; Walker, 1835).

La apropiación afroamericana y el movimiento de los derechos civiles

Amazing Grace no nació en la comunidad afroamericana, pero las iglesias negras la incorporaron a su repertorio y la transformaron radicalmente. En el gospel afroamericano, el himno encontró una nueva gramática musical: el fraseo flexible, la intensidad vocal, la ornamentación, la repetición y el diálogo entre solista y congregación (Library of Congress, s. f.-c). Durante las décadas de 1950 y 1960, la música religiosa afroamericana se convirtió en una de las fuentes culturales del movimiento por los derechos civiles, y Amazing Grace encontró allí un terreno particularmente fértil. La palabra grace podía seguir significando gracia divina, pero podía convivir con otra palabra que Newton nunca escribió: freedom (Library of Congress, s. f.-b, s. f.-c).

En 1972, Aretha Franklin grabó el álbum Amazing Grace en la New Temple Missionary Baptist Church de Los Ángeles, convirtiendo el himno en uno de los registros de gospel más importantes de su carrera (Franklin, s. f.). Años después, el 26 de junio de 2015, Barack Obama cantó Amazing Grace durante el funeral del reverendo Clementa C. Pinckney en Charleston, asesinado junto con otras ocho personas en la iglesia Emanuel African Methodist Episcopal. La escena recorrió el mundo porque toda la historia volvió a aparecer de golpe: una canción escrita por un tratante de esclavos, una iglesia afroamericana, un pastor negro asesinado y una nación todavía enfrentada con su historia racial (The Guardian, 2015; The Washington Post, 2015).

Voces críticas: la controversia contemporánea

A pesar de su adopción masiva, no todas las voces dentro de las comunidades negras y académicas celebran Amazing Grace sin reservas. En los últimos años, especialmente en el contexto del movimiento Black Lives Matter y de la creciente atención sobre los legados coloniales, han surgido críticas que cuestionan tanto la narrativa de redención de Newton como las implicaciones de seguir cantando su himno.

La sanitización de la biografía de Newton

Una de las principales críticas señala que la historia popular de Newton ha sido sanitizada. La narrativa convencional presenta al pecador que encuentra la fe, abandona la trata y se convierte en abolicionista. Sin embargo, los registros históricos muestran un proceso mucho más lento y contradictorio. Newton continuó invirtiendo en compañías de trata de esclavos años después de dejar el mar y solo comenzó a escribir públicamente contra la esclavitud en 1788, más de tres décadas después de su supuesta conversión (Newton, 1788). Para los críticos, esta lentitud no es un detalle menor, sino evidencia de una ceguera moral que no puede resolverse con una simple historia de redención personal.

El giro hacia las víctimas: la crítica de Anthony G. Reddie

Una de las voces más autorizadas en este debate es la del profesor Anthony G. Reddie, profesor de Teología Negra en la Universidad de Oxford y director del Oxford Centre for Religion and Culture. En 2023, durante la conferencia Amazing Grace and Its Legacies: Reflections at 250, celebrada en Olney, Reddie ofreció una conferencia magistral titulada Amazing Grace and Cheap Grace: Learning from The Cross and the Lynching Tree, donde señaló los problemas del colonialismo y la raza asociados con el himno (Cowper & Newton Museum, 2023; Reddie, 2023).

Reddie ha argumentado que no le interesa celebrar a Newton; su interés está en las personas esclavizadas que fueron transportadas por él, cuyos nombres permanecen en el anonimato histórico. Esta postura representa una corriente de pensamiento que rechaza la celebración del arrepentido mientras las víctimas permanecen invisibilizadas.

La teología del wretch

Otra línea de crítica se centra en la primera línea del himno: Amazing grace! How sweet the sound, that saved a wretch like me. La palabra wretch, que puede traducirse como «miserable» o «desdichado», ha sido cuestionada por algunos críticos progresistas, quienes argumentan que esta autodefinición puede funcionar como una teología de la autodenigración. Desde esta perspectiva, resulta problemático que una canción escrita por un hombre que participó en la deshumanización de africanos invite al oyente, especialmente a quienes históricamente han sido oprimidos, a identificarse como miserable antes de ser salvado.

La apropiación y la pregunta por la propiedad

Finalmente, algunos críticos señalan la paradoja de que una canción escrita por un tratante de esclavos se haya convertido en el himno más querido de una comunidad que fue esclavizada. Estos críticos no niegan el poder transformador que las comunidades afroamericanas le dieron a la canción, pero cuestionan si no es hora de reconocer que esa transformación fue a pesar de Newton, no gracias a él. La canción, argumentan, pertenece a las comunidades que la resignificaron, no al hombre que la escribió.

Es importante señalar que no existe evidencia suficiente para afirmar que las comunidades afroamericanas, en conjunto, rechacen Amazing Grace. Al contrario, figuras como Mahalia Jackson, Aretha Franklin, Fannie Lou Hamer y Barack Obama la utilizaron como símbolo de memoria, duelo y esperanza (Library of Congress, s. f.-b). La postura mayoritaria parece ser que la canción fue apropiada, resignificada y transformada hasta el punto de que dejó de pertenecer exclusivamente a Newton.

Amazing Grace comenzó como la confesión religiosa de John Newton y terminó siendo algo mucho más grande que él. No porque su pasado haya desaparecido, sino porque las comunidades que la cantaron pudieron colocarla dentro de sus propias historias. Sin embargo, las voces críticas contemporáneas nos recuerdan que la canción no borró la contradicción: la convirtió en parte de su historia.

La verdadera gracia de Amazing Grace, quizás, no haya sido haber permanecido pura, sino haber sobrevivido a su propio pasado, aunque ese pasado siga siendo incómodo, complejo y, para muchos, todavía irresuelto.

Bibliografía

Cowper & Newton Museum. (s. f.-a). John Newton: Early life & the slave trade. https://cowperandnewtonmuseum.org.uk/john-newton-room/

Cowper & Newton Museum. (s. f.-b). Amazing Grace. https://cowperandnewtonmuseum.org.uk/amazing-grace/

Cowper & Newton Museum. (2023, 22 de enero). Amazing Grace and its legacies: Reflections at 250. https://cowperandnewtonmuseum.org.uk/amazing-grace-and-its-legacies-reflections-at-250/

Franklin, A. (s. f.). Amazing Grace: The complete recordings. Aretha Franklin Official Site. https://www.arethafranklin.net/music/amazing-grace-the-complete-recordings

Hymnology. (s. f.). Amazing grace! (how sweet the sound). Dictionary of Hymnology. https://hymnology.hymnsam.co.uk/a/amazing-grace%21-%28how-sweet-the-sound%29

Library of Congress. (s. f.-a). The dissemination of Amazing Grace. https://www.loc.gov/collections/amazing-grace/articles-and-essays/dissemination-of-amazing-grace.html

Library of Congress. (s. f.-b). Early sound recordings of Amazing Grace. https://www.loc.gov/collections/amazing-grace/articles-and-essays/early-sound-recordings-of-amazing-grace/

Library of Congress. (s. f.-c). Amazing Grace and shape-note singing. https://www.loc.gov/collections/amazing-grace/articles-and-essays/amazing-grace-and-shape-note-singing/

Library of Congress. (s. f.-d). Amazing Grace timeline. https://www.loc.gov/collections/amazing-grace/articles-and-essays/timeline/

National Endowment for the Humanities. (s. f.). The Trans-Atlantic Slave Trade Database. https://www.neh.gov/project/transatlantic-slave-trade-database

Newton, J. (1779). Faith’s review and expectation. En J. Newton & W. Cowper, Olney hymns. London.

Newton, J. (1788). Thoughts upon the African slave trade. J. Phillips.

Reddie, A. G. (2023). Amazing Grace and cheap grace: Learning from The Cross and the Lynching Tree [Conferencia]. Amazing Grace and Its Legacies: Reflections at 250, Olney, Reino Unido. Cowper & Newton Museum.

The Guardian. (2015, 26 de junio). Obama gives searing speech on race in eulogy for Charleston pastor. https://www.theguardian.com/us-news/2015/jun/26/obama-charleston-eulogy-pinckney-amazing-grace

The Washington Post. (2015, 26 de junio). For Obama, an extraordinary day of triumph, grief and grace. https://www.washingtonpost.com/politics/whitehouse/for-obama-an-extraordinary-day-of-triumph-grief-and-grace/2015/06/26/bf44ee40-1c42-11e5-93b7-5eddc056ad8a_story.html

University of Toronto. (s. f.). Faith’s review and expectation. Representative Poetry Online. https://rpo.library.utoronto.ca/content/faiths-review-and-expectation

Walker, W. (1835). The southern harmony and musical companion. J. Whittemore & Co.

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