El 20 de abril de 2001, en el marco del New Orleans International Music Colloquium, se llevó a cabo en el histórico Old U.S. Mint una mesa redonda titulada “In Praise of Bedou and Paddio, Porter and Crawford, Kuhlman and Cahn: The Photographers Who Have Documented New Orleans Music”. El encuentro se realizó en simultáneo con el French Quarter Festival, subrayando la estrecha relación entre la vida musical de la ciudad y sus espacios patrimoniales.

El panel reunió a destacados fotógrafos locales —Harold Baquet, Keith Calhoun, Chandra McCormick, Michael P. Smith, Eric Waters y Girard Mouton III— quienes, junto al autor, copresidieron una sesión dedicada a analizar el legado de aquellos fotógrafos que resultaron fundamentales para la documentación de la historia musical y cultural de Nueva Orleans. Es importante señalar que los nombres mencionados en el título del panel no pretendían constituir un canon cerrado ni una lista exhaustiva, sino funcionar como un punto de partida para futuras investigaciones, aún necesarias, sobre numerosos profesionales cuyo trabajo merece mayor reconocimiento por haber capturado, con rigor y sensibilidad, el estilo de vida de la ciudad y, en especial, su herencia musical.

Designado por el Congreso de los Estados Unidos como una de las contribuciones culturales más originales del país a la humanidad, el jazz es una de las pocas formas artísticas que ha sido registrada fotográficamente desde sus orígenes. En este sentido, Nueva Orleans cuenta con una fortuna excepcional: la preservación local de una memoria visual del jazz que, al mismo tiempo, se encuentra representada en colecciones dispersas por todo el mundo. Estas imágenes no solo inmortalizaron a los músicos, sino también a los instrumentos, salones de baile, clubes, calles y barrios donde la música cobraba vida.

Desde una mirada artística, resulta evidente la destreza estética de estos fotógrafos; desde una perspectiva historiográfica, sus obras constituyen documentos esenciales para comprender los primeros desarrollos del jazz. Sin la visión y la determinación de los fotógrafos pioneros, quizás hoy no conoceríamos el rostro de Buddy Bolden, el célebre “primer hombre del jazz”, ni tendríamos imágenes de Papa Jack Laine y sus bandas Reliance desfilando con impecable marcialidad en los primeros carnavales de Mardi Gras. Del mismo modo, se habrían perdido para siempre las fotografías de Storyville, como las realizadas por Ernest J. Bellocq, que retratan los establecimientos de Tom Anderson y Lulu White en pleno funcionamiento, cuando música y entretenimiento formaban parte indisociable de la vida nocturna de la ciudad.

El historiador de la fotografía Girard Mouton III presentó el trabajo de Arthur P. Bedou y su discípulo Villard Paddio, cuyas imágenes fueron exhibidas en el Hogan Jazz Archive durante la muestra Eyes of Jazz y previamente analizadas en esta misma publicación (The Jazz Archivist, vol. VI, n.º 1, mayo de 1991). Aunque sus estilos diferían notablemente, ambos retrataron figuras centrales del jazz temprano, incluyendo a Louis Armstrong, a quien fotografiaron de manera individual —especialmente en 1931, durante su primer regreso a Nueva Orleans—, así como a Oscar Celestin, Clarence Williams, Armand J. Piron y Manuel Perez.

Mouton, fotógrafo de destacada trayectoria, compartió además imágenes de su propio archivo, resultado de décadas de documentación sistemática de la cultura musical de Nueva Orleans, incluyendo el Carnaval y el New Orleans Jazz & Heritage Festival. Iniciado tempranamente en la fotografía por su padre —un marino mercante que coleccionaba equipos fotográficos de todo el mundo—, Mouton es egresado con honores del Rochester Institute of Technology y realizó estudios de posgrado en negocios en la University of Southern California. Su labor de investigación ha sido crucial para la identificación de fotógrafos, especialmente afroamericanos, y fue determinante en el montaje de la exposición Eyes of Jazz.

Por su parte, Eric Waters rindió homenaje a Marion Porter, fotógrafo cuya obra constituye un testimonio invaluable de la vida afroamericana en Nueva Orleans. Porter fue fotógrafo oficial del Zulu Social Aid and Pleasure Club, la Longshoremen’s Association, Louisiana Weekly y New Orleans Data News Weekly. El influyente locutor y periodista George W. “Tex” Stephens lo definió como “el fotoperiodista consumado”. Porter recorría los barrios populares con su cámara siempre lista, guiado por su lema: “En cualquier lugar, en cualquier momento: toma la foto, consigue la imagen, pide disculpas después”. Waters, fundador de Ebon Images, ha impulsado activamente la revalorización del vasto archivo de Porter.

El panel también abordó la obra del pintor y fotógrafo Ralston Crawford, nacido en Canadá pero profundamente ligado espiritualmente a Nueva Orleans. Entre fines de la década de 1940 y los años sesenta, Crawford documentó con notable sensibilidad fiestas, picnics, funerales, ceremonias religiosas y la vida cotidiana en calles y salones populares, muchas veces acompañado por Richard B. Allen, curador del Archive of New Orleans Jazz de la Universidad de Tulane. Su mirada abarcó la totalidad del estilo de vida local, dejando un retrato visual de una época. El Hogan Jazz Archive conserva aproximadamente 750 de sus imágenes.

John Kuhlman, fotógrafo oficial del New Orleans Jazz Club, fue otro de los protagonistas analizados. Desde la fundación del club en 1948, Kuhlman documentó prácticamente cada uno de sus eventos, creando un archivo visual de enorme valor histórico, hoy distribuido entre el Jazz Archive, el Louisiana State Museum y colecciones privadas.

El fotógrafo Harold Baquet, heredero de una larga tradición criolla de músicos y artesanos, destacó la figura de Jules Cahn, empresario local y apasionado coleccionista cuya obra incluye miles de fotografías de bandas de Nueva Orleans. Presente en desfiles, funerales, eventos de Mardi Gras Indian y manifestaciones por los derechos civiles en los años sesenta, el archivo de Cahn se conserva actualmente en The Historic New Orleans Collection.

El etnógrafo y fotógrafo Michael P. Smith presentó una serie de imágenes que sintetizan más de tres décadas de trabajo en la escena musical local. En una entrevista con Times-Picayune (3 de mayo de 1995), Smith afirmó: “En Nueva Orleans, si querés saber qué está pasando, seguí la música”. Autor de numerosos libros sobre la cultura local, Smith ha donado gran parte de su obra al Hogan Jazz Archive.

Finalmente, el trabajo conjunto de Keith Calhoun y Chandra McCormick aportó una mirada ampliada sobre la vida social de Nueva Orleans y de comunidades ribereñas, incluyendo años de documentación sobre trabajadores afroamericanos de plantaciones azucareras. Su obra ha sido difundida por CBS News Sunday Morning y publicada en Reflections in Black: A History of Black Photographers, 1840 to the Present de Deborah Willis.

El evento fue patrocinado por el Ethel and Herman L. Midlo International Center for New Orleans Studies, la University of New Orleans, el New Orleans Jazz National Historical Park y la New Orleans Jazz Commission, y fue registrado en video por el National Park Service.

Por Marcelo Bettoni

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