
Gracias Toni por el aporte y tu excelente libro Barea Bernal, A. M. (2023). Swinging or Nothing. La Comarca del Swing.
La figura de Lucille Nelson Hegamin (1894–1970) ocupa un lugar singular dentro de la historia del blues grabado. Aunque muchas veces relegada en los relatos canónicos, su carrera funciona como un puente entre los circuitos itinerantes del entretenimiento afroamericano y la naciente industria discográfica de comienzos de los años veinte. Su aporte, tanto artístico como simbólico, resulta fundamental para comprender el surgimiento del classic blues como fenómeno cultural y comercial.
Antes de su ingreso al mundo del disco, Hegamin había consolidado una formación sólida en el circuito de minstrel shows y compañías de vodevil afroamericanas. Estos espacios, si bien atravesados por tensiones raciales propias de la época, funcionaron como verdaderas instituciones de profesionalización para cantantes y músicos afroamericanos. Allí, Hegamin desarrolló una voz expresiva, sostenida por un fraseo que combinaba recursos escénicos con una temprana sensibilidad bluesera.
Su instalación en Chicago en 1914 representó un punto de inflexión. En esa ciudad, marcada por la migración afroamericana y el crecimiento de una escena musical vibrante, trabajó de manera regular con Tony Jackson y Jelly Roll Morton, dos pilares del ragtime tardío y del proto-jazz. Ese entorno estimulante amplió su repertorio y su proyección, y fue allí donde contribuyó decisivamente a la difusión temprana del “St. Louis Blues” de W. C. Handy, cuando la obra todavía circulaba principalmente entre músicos y públicos afroamericanos antes de convertirse en un estándar global.
En 1919, Hegamin se trasladó a Nueva York, en pleno surgimiento del Harlem Renaissance, momento en que comenzaba a consolidarse un mercado específico para las expresiones musicales afroamericanas. Allí formó, junto al pianista Bill Hegamin, la agrupación Blue Flame Syncopators, un conjunto que integraba blues, síncopa y elementos del early jazz. Entre sus integrantes se encontraba el joven trombonista Charlie Irvis, quien más adelante integraría las bandas de Willie “The Lion” Smith y Duke Ellington, aportando a la construcción del característico sonido de metales de las primeras orquestas “jungla”.
El episodio central de su trayectoria se produjo en noviembre de 1920, cuando se convirtió en la segunda mujer afroamericana en grabar un disco de blues, apenas meses después del éxito de Mamie Smith. Su debut para Arto Records la ubicó de inmediato en el núcleo fundacional del classic blues. Su estilo —menos dramático que el de otras cantantes posteriores como Bessie Smith y más cercano a un lirismo refinado, casi “de salón”— ayudó a definir un perfil interpretativo donde convivían la sensibilidad teatral del vodevil y la incipiente estética urbana del blues.
A pesar de que su nombre no alcanzó la notoriedad de otras figuras, los registros de Hegamin constituyen un testimonio invaluable sobre el tránsito del blues desde los circuitos itinerantes al teatro urbano y, finalmente, al mercado discográfico. Su obra evidencia la diversidad estilística del blues temprano y la densidad de redes artísticas que hicieron posible su expansión. Recuperar su figura implica ampliar el mapa de las pioneras del blues y poner en relieve un momento histórico en que la música afroamericana comenzaba a inscribirse de manera decisiva en la historia industrial del sonido.
Gioia, T. (2019). Music: A Subversive History. Basic Books.
Gioia, T. (2008). Delta Blues: The Life and Times of the Mississippi Masters Who Revolutionized American Music. W. W. Norton.
Handy, W. C. (1941). Father of the Blues: An Autobiography. Macmillan.
Harris, S. (2003). Blues Women: The Emergence of the Blues and the Women Who Sang It. St. Martin’s Press.
Oliver, P. (1984). Songsters and Saints: Vocal Traditions on Race Records. Cambridge University Press.
Santelli, R. (2001). The Big Book of Blues. Penguin.
Smith, C. E. (1999). African American Women and Music. Indiana University Press.
Barea Bernal, A. M. (2023). Swinging or Nothing. La Comarca del Swing.