A lo largo de los años, el jazz ha dejado una huella profunda en la cultura
musical mundial, pero los primeros pasos del género a menudo se pierden en la
niebla de la historia. Entre las muchas formaciones pioneras que han quedado
olvidadas, la King & Carter Jazzing Orchestra de Houston se presenta como
un enigma fascinante. Aunque su existencia está documentada brevemente, las
huellas de sus músicos, su sonido y su legado siguen siendo en gran parte
desconocidas. Sin embargo, la investigación sobre esta banda de jazz primitivo
está lejos de estar cerrada. Su historia resurgió de una manera inesperada,
ofreciendo una ventana a los primeros días del jazz en Texas y su conexión con
la vida en la frontera sur de los Estados Unidos.

El Origen del Misterio

En 1921, la fotografía de la King & Carter Jazzing Orchestra fue
capturada por el fotógrafo Robert Runyon, un hombre que se dedicó a documentar
la vida en el Valle del Río Grande, especialmente en Brownsville, Texas. Esta
imagen, que muestra a la banda con instrumentos como trompeta, trombón, violín,
contrabajo tocado con arco y batería, es una de las primeras representaciones
visuales del jazz en la región. La fotografía no solo es histórica por su valor
visual, sino que es una de las pocas pruebas de que el jazz había comenzado a
extenderse más allá de las principales ciudades como Nueva Orleans.

Pero lo que captó la atención de muchos no fue solo la foto, sino las
preguntas que surgieron a su alrededor: ¿Quiénes eran estos músicos? ¿Qué
sonido producían con una formación tan inusual? Y, quizás lo más intrigante,
¿cómo es que una banda de Houston terminó siendo fotografiada en Brownsville,
una ciudad con fuertes lazos con México, justo en el cruce de dos mundos
musicales y culturales?

La pregunta sobre el lugar y el contexto de la foto llevó a nuevos
descubrimientos. En un mundo donde las fronteras entre Estados Unidos y México
se desdibujaban, ciudades como Brownsville y Matamoros fueron puntos de
encuentro para músicos de diferentes orígenes. Durante la época de la Ley Seca
en los Estados Unidos (Prohibición), la región fronteriza prosperó con el
contrabando de alcohol, pero también se convirtió en un refugio para el jazz,
donde las leyes de segregación no eran tan estrictas y donde músicos negros
podían tocar para públicos blancos sin miedo a represalias.

En este contexto, la King & Carter Jazzing Orchestra pudo haber
encontrado un espacio donde su música no solo era aceptada, sino celebrada. Los
registros históricos indican que Brownsville experimentó un crecimiento
explosivo en 1921, y era un lugar atractivo para los migrantes que llegaban con
la esperanza de prosperar en la industria agrícola local. La presencia de jazz
en este entorno no era algo aislado; representaba una de las muchas formas en
que el jazz comenzaba a filtrarse por todo el sur de los Estados Unidos,
ganando terreno en las comunidades que buscaban una forma nueva y vibrante de expresión
musical.

 A pesar de la fascinación que esta banda genera, hasta ahora no se han
encontrado grabaciones comerciales de la King & Carter Jazzing Orchestra.
Aunque la fecha de la foto es 1921, y es probable que hayan existido registros
de esa época, las grabaciones de jazz en Texas en esos años eran extremadamente
raras. La idea de que la banda haya realizado grabaciones en estudio se
considera improbable debido a las limitaciones de la industria musical en ese
momento en el estado. La historia de la banda, como la de muchos otros grupos
de jazz temprano, se ha perdido en las sombras del tiempo.

Sin embargo, la King & Carter Jazzing Orchestra vivió una inesperada
resurrección de su memoria gracias a la serie Boardwalk Empire de HBO. En el
episodio “Spaghetti and Coffee” de la tercera temporada, se presenta
a una banda llamada King & Carter, que es mencionada como un referente del
jazz moderno de los años 20. Aunque el uso del nombre es ficticio, la
referencia al grupo como el símbolo de la “juventud rebelde” del jazz
generó una nueva ola de interés en su historia. Este resurgimiento ficticio
impulsó a muchos, incluido este autor, a profundizar en las raíces de la banda,
revelando algunas pistas clave sobre su existencia y su influencia.

El misterio de la King & Carter Jazzing Orchestra sigue sin resolverse
por completo, pero su historia nos ofrece una perspectiva única sobre los
primeros días del jazz en Texas. Aunque la banda nunca dejó un legado grabado,
su imagen perdura como símbolo de la música emergente en un período clave para
el jazz. En su efímera existencia, reflejan las tensiones, los sueños y la
creatividad de una generación que utilizó el jazz para definir su identidad.

En un mundo que a menudo olvida las voces del pasado, la King & Carter
Jazzing Orchestra sigue viva en el recuerdo de aquellos que buscan desentrañar
los secretos de los orígenes del jazz. Y aunque su historia no esté completa,
cada pista nueva que se descubre sobre ellos es un paso más para recuperar el
legado de aquellos músicos que, como tantos otros, no dejaron una huella
sonora, pero sí una huella imborrable en la historia del jazz.

Fuente.Texas Monthly Jan. 4, 2016 by John Nova Lomax

 

 

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